Me gusta más la palabra escrita que la hablada. Siento que los silencios dicen mucho más que las palabras. Creo que las relaciones serían más fáciles de sobrellevar si la gente dijera más palabras sinceras. Me gustan más los mails que el msn. Me gusta más el piano que la guitarra. Amo el café. Me gusta más el café cuando es acompañado de una buena conversación. Me gustan más los abrazos que cualquier otra cosa. Los besos caen en la categoría de necesidad básica, no de preferencia. Me gusta tener mi espacio para estar sola, pero no puedo vivir sin la gente que me rodea. Me encanta ver películas, creo que son escenciales de verdad y en todo sentido. Ahora que crecí, no puedo ver Dumbo sin llorar ni sufrir por el maltrato animal. Cuando era niña la encontraba entretenida nada más. Cuando más lloro es cuando veo películas. En otros contextos muy poco. Me gusta reírme mucho. Creo que es un privilegio. Necesito la luz del sol todos los días. No me gustan los días nublados. Me encanta como la luna llena ilumina las noches. Tengo una extraña carcanía con las lunas llenas. Tengo problemas con el tiempo, desde disconformidades hasta la obsesión. Me cuestiono todo y cada cosa que no cuadra con lo que esperaba. Tengo que entender a la gente que quiero y las cosas que pasan. No me gusta ser prejuiciosa ni dar nada por sentado. Amo el chocolate. Adoro viajar, y tener un lugar al que volver. Me ilusiono mucho. Me desilusiono mucho. La psicología me ha causado estragos diversos, desde el autoanálisis compulsivo hasta la necesidad de tener una teoría predecible para todas las conductas. Hablo mucho de muchas cosas. Hablo poco de lo que siento. A veces pienso que la gente sabe lo que estoy pensando. Creo que los ojos de la gente dicen mucha más que sus palabras. Creo que me equivoco harto acerca de lo que creo que piensa la gente que me rodea. Siempre me termino sorprendiendo. Le tengo miedo a las arañas, a las grandes equivocaciones, a sufrir, a las serpientes y a la depresión. Me importa lo que piense la gente, porque me importa mucho la gente. Me cuesta llegar a querer a las personas. Me cuesta dejar de querer a la gente que ya he querido. . . Una revisión nunca está de más. Es bueno darse cuenta de algunas cosas. .
"Para mi es más díficil. Tú te has ido a otro lugar y todo ha cambiado en tu vida. Todo es cambio y nada es igual donde estás. De tu vida soy la única que sigue mantieniéndose, mezclas mi imagen con todo lo demás. Vives con nuevas experiencias y yo he dejado de ser ausencia. Aquí todo sigue igual. La misma casa, la misma cama, el mismo trabajo y el mismo camino recorrido... los días, las horas... el mismo sentimiento. Lo único que ha cambiado aquí es que tú no estás. Solo tú ausencia, que se vuelve más grande al contraste. Para mí es más difícil y es simple: Tu eres mi eterna ausencia, el cambio en mis días. Para ti yo fui presencia, el eterno pasado en tus días que ahora se han pintado de nuevo."
¿Es más fácil irse o quedarse? Esta canción me hace pensar lo simple y cotidiano que se ve y escucha lo más difícil de afrontar en un momento determinado.
Hoy me puse a leer a Poldy Bird... hace tiempo que no me acordaba de ella... tampoco me acordaba de cuanto me llega lo que escribe, aunque no tenga nada que ver conmigo, con sus historias me pasa lo mismo que con las de Benedetti... como que dan ganas de envolverte en alguna. . . Eres el hilo que lo conecta todo... Me hilvana a la música, al color, a las palabras, a los sentimientos, a la naturaleza, al pensamiento, al deseo, al espíritu. Antes de encontrarte, yo era un ramo de cosas entremezcladas, ahora soy una luz única en la que todo está fundido, aglutinado, amasado sin grumos, procesado, unificado en el sentido literal del término. Diste vuelta el cielo para volcarme las estrellas. Ovillaste el canto para atármelo al alma. En todas partes estás, precediéndome o esperándome. Eso es lo que más amo en ti: tu puntualidad para vencer mi soledad. Tu perseverancia para pulverizar mi pena y echarla al aire. Tu fuerza para ocupar los espacios ambiguos que existen en un ser: el espacio de la duda, el de la indecisión el de la inquietud, el del desgano... Los transformaste en depósitos de vida, latidos de reserva, semillas de tumbergias. No te voy a decir que es la primera vez que me enamoro, porque no es verdad. Pero sí es la primera vez que "me enamoran". Que no elegí, que no ejercí el control desde el principio. Que sucedió sin que me diera cuenta. Que cuando supe, ya lo habías resuelto. Y empecé, entonces, a desatarme. A abrir todas las puertas. A deshacer los nudos. A tirar las piedras a los costados del camino. A respirar llenando los pulmones. A desprenderme culpas y dolores, resentimientos y rencores y dejarlos en papeleros amarillos. Me gusta tu nombre estereofónico, tu voz vibrante y áspera... ¡bah, todo me gustas! De pe a pa. Tu risa un poco tímida. Tus manos sensitivas. La forma en que entornas los ojos con un movimiento casi infantil, como si los párpados pudieran defender todo lo que se lee en ellos. Y tu mirada rápida, directa, que se adelanta siempre a tus palabras, como si les fuera abriendo paso. Me gusta que te importe lo que digo, lo que pienso, lo que siento. Que tengas curiosidad por todo lo que tiene que ver conmigo. Que estés constantemente tratando de asomarte a mi corazón. Quiero que sepas de mí más de lo que yo misma sé. Que por una vez en mi vida alguien me explique por qué hago o digo... alguien me dé un consejo acertado, me haga razonar, me brinde un poco de par... alguien me saque del torbellino cotidiano, de la envidia de los inútiles, del orgullo de los ínfimos y del desagradecimiento de los mendicantes. Alguien que guarde programas de cine, servilletas con el nombre de las confiterías, cajitas de fósforos, sobrecitos de azúcar de todos los lugares por donde viaja. Alguien que conoce el nombre de las estrellas y puede señalar las constelaciones. El hilo que lo conecta todo: cuerpo, mente y espíritu, con la fuerza del cosmos y la vitalidad de la naturaleza. .
El tiempo vuela. El tiempo no espera a ningún hombre. El tiempo cura todas las heridas. Y todo lo que queremos, es más tiempo... Tiempo de levantarse... Tiempo de madurar... Tiempo de dejarlo ir... Tiempo. . Grey´s Anatomy . . A veces tampoco queremos al tiempo... si sentimos que la vida está haciéndose muy larga. Queremos que el tiempo pase rápìdo, para dar lugar a que otros eventos y momentos ocurran... que pasen cosas luego y que lleguen esos días que creemos que llegarán a mejorarlo todo. A veces queremos que un minuto se haga una eternidad... y a veces que una hora sea un segundo. A veces la vida también puede hacerse corta, cuando no tomamos en cuenta la importancia del tiempo. El tiempo y sus relatividades nos manejan la vida a ton y a son. Todo es tiempo y el tiempo es nada. Queremos más tiempo para hacer lo que debemos hacer. Más tiempo para pensar y hacer lo que queremos hacer. Más tiempo para olvidar. Menos tiempo para estar separados de lo que deseamos. Más tiempo para prepararse. Menos tiempo para sentirse preparada. El tiempo es el eterno constante y se anda riendo a cada rato de como nos enrreda la vida. Para él esto es una orquesta. Es el único que realmente se cura a sí mismo: "el tiempo vivido solo será curado con tiempo", y el que se beneficia con si mismo:"dale tiempo al tiempo"... es por eso que sabe que tiene poder. Realmente, me cae bien el tiempo... lucha con las personas cada día para ver quién es el que maneja a quién. . . . Hoy aprendí a cambiar una rueda... sola. Hoy también decidí que me daré la oportunidad de que cada día me entregue la diferencia... que el tiempo vivido valga pedazos de vida. .
Al final todos los comentarios y conversaciones que he tenido últimamente se resumen y terminan en una sola cosa: como los otros nos ven y lo que dejamos que vean. Despúes de todo, somos lo que somos, en parte, porque damos cierta imagen de nosotros a los demás. Nos vamos acostumbrando a la parte semiactuada... de la que generalmente sacamos un provecho personal del ideal de "mujer, madre, amante, pareja, amiga, trabajadora, hija... etc" que vamos queriendo mostrar. (si usted es hombre, favor de convertir estos ideales a su género, si es que así se sintiese más identificado). La que dice ser relajada con su pareja o comprensiva e incluso entregada hasta las patas, es porque, la mayoría de las veces, quiere dar esa imagen específica a su pareja (o persona receptora en cuestión) de que es ese tipo de persona y no otra... y quiere que la vean y quieran por ser de esa forma en particular. Puede que esto sea verdad o no, eso no se discute... se discute la razón. Por ejemplo, "somos responsables", por... la presión social, porque queremos ser personas serias y maduras frente a la autoridad, porque no nos gusta fallarle a los demás o simplemente porque eso es lo que "debemos" hacer (según nuestro super yo... o sea, otra vez la sociedad, la gente, esa persona). Que nadie niegue el hecho de que nos construimos, también, a través de los demás y del infaltable imaginario colectivo. Queremos ser aceptados y queremos ser especiales... para un otro o unos otros. He ahí el punto: ¡¿por qué siempre para un otro?! ¡Gente! El punto es el por qué actuamos frente a un ser que, muchas veces, no está ni siquiera presente (¿a quien/es queremos convencer? ¿y de qué?)... por el que actuamos que somos lo que no somos, por el que fingimos que estamos mentalmente y sentimos como de verdad no estamos y sentimos. Y lo más irónico de todo, es que ni siquiera nos damos cuenta de todo el acto. "Si crees una mentira lo suficiente, terminará no siendo una mentira" (¿quien fue el filosofo que dijo eso?). Hasta nosotros nos creemos la perfomance muchas veces... porque nos conviene. Somos grandes actores y la vida es un acto, como decía ese Shakespeare. Al que le caiga... .
Dicen que la gente que conocemos nos va definiendo como personas. Que ciertas cosas de ellos se nos van quedando en la piel, en la mente e incluso en los gestos. Ellos comienzan a ser parte de nuestros planes y proyectos. De nuestros días y nuestras horas. De nuestra vida son un pedazo que nadie volverá a ocupar de la misma manera. De alguna forma se quedan para siempre en lo que somos... Es fascinante. Como no solo somos nosotros con nuestros problemas y confusiones. Somos realmente un poco de toda la gente que queremos y que en algún punto llegamos a conocer... con un poco de sus problemas y confusiones. Somos una persona formada, en parte, con pedacitos de muchos más... como un collage. Cada persona que nos da instantes nos da la oportunidad de cambiar... cada persona nos regala un momento que nunca más, en toda la eternidad, volverá a repetirse exactamente. También, en lo que somos, están las personas que no nos gustan. Incluso, se puede definir una parte de nosotros sólo sabiendo que personas están en nuestra vida. Sobre todo, que personas se quedan constantemente en nuestra vida. Hoy me di cuenta que tipo de persona soy... pensando en las personas que quiero que se queden en la mía... en quienes se están quedando y cuales sé que se quedarán mucho más. De a poco, voy asumiendo las partes que quedan en mí de las personas que me han desilusionado y que de alguna manera me van enseñando a ver lo que de verdad quiero ser... y lo que no quiero ser. Y lo más importante, es que me voy sintiendo tan bien por las partes de los que realmente quiero, que se han quedado en mí. Esos gestos, las palabras, los momentos... están aquí todavía. Nadie los podrá quitar de donde están. Eso es lo más increíble de todo, los llevo donde quiera que vaya. .
Hoy tengo casi todas las palabras, pero me faltan casi todas. Apenas si puedo unir estas que escribo, para decir el resto de ternura y el hueco de temor que se esconde en la ausencia de todas, en la creciente ausencia que no pide palabras, o pide tal vez una: la única palabra que no tengo y sin embargo no me falta.